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Cementerio Genereal de Cochabamba
Tomada el 2/11/11 |
Cuando llegamos al cementerio, el miércoles por la mañana, había muchos autos y gente llevando flores. El paso para los autos estaba cerrado, pero aún así se las arreglaban para entrar por donde sea. Entramos al cementerio en busca de vestigios de las mesas o de algunos de sus adornos, pero no había ninguno. Sólo gente que rezaba, arreglaba las flores, e incluso una familia con un trompetista que tocaba una melodía dulce, pero no había masitas ni nada de Todos Santos. Salimos entonces por un costado de la entrada principal y comenzamos a hacer preguntas a la gente. Una mujer de pollera nos dijo que ni sus padres habían mantenido la tradición de antes, que desde que recordaba siempre había sido la fiesta así, fuera del cementerio. La mujer llevaba flores y aguardaba a su hija para entrar al cementerio. Dio a entender que estaba conforme con la fiesta, pues no la había conocido como era antes y le parecía bien, que la mesa se armaba en la casa y se venía a visitar la tumba ese día. La mesa siempre en la casa.