No es un tema nuevo, pero sí uno
muy controversial. Ahora cada vez que hay denuncias de abusos en contra de los
sacerdotes se arma lío y la imagen de la Iglesia se ve perjudicada. Fueron
muchos los casos tratados y son todavía más aquellos que nunca saldrán al aire.
He visto varios documentales que tratan sobre estos padres que se aprovechan de
los niños y de cómo sus corrompidas mentes siguen trasladándose de un lugar a
otro sin freno alguno.
Estoy de acuerdo al condenar tal
acto. El corromper a un niño es simplemente imperdonable, más todavía si se
trata de algo físico, de algo sexual. Pero por mucho que repudiemos la idea de
estos abusos, no podemos encasillar a todos los sacerdotes de potenciales
pedófilos ni permanecer con el imaginario de que ellos son los que más realizan
este tipo de acciones.
