Nunca antes comprendí la letra de las canciones de amor y desamor que tanto suelen volverse populares. Podía entenderlas, sí, mas sentirlas... Ahora al escucharlas mi corazón también escucha. De alguna manera es reconfortante saber que mis sentimientos son compartidos por muchos. No estoy sola en esto.
Una vez que la ira se ha ido, llega la tristeza. El dolor que antes podía disimularse o desviarse, me inunda tan rápido que no puedo frenarlo. Antes podía confortarme sola y mantener firme mi decisión. Ya son cuatro días que no podido. El lunes comenzó, luego de intercambiar unas palabras con él y recordar el efecto que podía tener en mí. Me fui casi sin poder contener las lágrimas. Pude distraerme unas horas, y luego, ya no. Mi pecho se atrofió de tal forma que el dolor me desgarró. Llorar no bastaba, respirar no bastaba. Tuve que pedir ayuda.
