miércoles, 23 de mayo de 2012

Book Review: La Sexta Vía (Patricio Sturlese)


Portada: Misteriosa, algo oculto
Primera impresión: Estilo Dan Brown
Temática inicial:
Conspiración de y contra la Iglesia Católica
Personajes en general:
Demasiado tipificados
Estilo narrativo:
Ágil y descriptivo
Impresión final:
Bombardeo católico y con trama predecible

Al empezar al leer el libro ya te haces una idea del paisaje y la época, el autor es muy descriptivo, y si bien puede llegar a ocupar párrafos enteros describiendo una acción o un paisaje, le sale bastante bien. La división de partes, títulos y capítulos te permite ordenar las etapas de la historia, pero de alguna manera también pueden anticiparte detalles que planean ser sorpresivos después.
En diversas ocasiones el autor pretende dar un giro inesperado a la historia y sorprenderte con toques que no te imaginabas, pero desafortunadamente la gran mayoría de éstos ya son previsibles desde cierto punto y prácticamente esperas a que pase en lugar de sorprenderte. Al autor se le pasó la mano queriendo desviarte del asunto, tanto que se le hizo obvio.

La trama está bien estructurada, hay acción, hay misterio, reflexión, sacrificio, etc. Puede ajustarse fácilmente a los gustos de cualquier lector, de no ser por un detalle que considero de suma importancia: La ideología que plantea en toda la novela es netamente catolicista de la época. Hablamos de la Inquisición, de ese extremismo en que la Iglesia tenía mucho poder político y se dedicaba a perseguir brujos herejes para quemarlos en la hoguera. Los personajes “buenos” de la historia son directamente así, fieles de la Iglesia, héroes en contra de los brujos, por lo que todo el tiempo se explicarán conceptos católicos y se manejará el catolicismo como religión absoluta. Justamente el título, La Sexta Vía, se refiere a un viejo escrito de Santo Tomás en que probaba a través de silogismos la existencia científica de Dios. La novela gira en torno a ese secreto, que si se hace público haría que todos creyeran en Dios por razón, y ya no por la fe. Si bien es interesante las conspiraciones en torno a esta vía, alguien que no es católico o que no comparte esa misma visión, notará que efectivamente el autor maneja esa religión como absoluta, y que en la trama busca de alguna manera convencer de los fuertes valores que la componen.

Los personajes, hay cierta profundidad en cada uno, no obstante, se encuentran dentro unos esquemas ya fijados, unas tipificaciones:
  • El que podría reconocerse como el héroe de la historia, el Ángel Negro, inquisidor y Maestre de la Corpus Carus, es Angelo DeGrasso, un hombre de sufrimiento constante, determinado y noble, casi no tiene defectos. Representa directamente a la Iglesia, al que está dispuesto a todo por defender su fe, a su Dios. Las dos protagonistas de belleza única están enamoradas de él, sus compañeros lo ven como un líder, y sus enemigos le temen por sus conocimientos. En cierto punto es ingenuo hasta morir, pero como conocemos su gran devoción católica sabemos que no le pasará nada, por lo que directamente es un personaje que sabes que terminará relativamente bien, y por si fuera poco, que se volverá un verdadero héroe al hacer movimientos arriesgados intrépidos sin pasarle nada.
  • Ségolène, que aparece como una ayuda y termina siendo la peor de todos. Sus marcas de suicidio indican ya el bajo autoestima y lo que me atrevería a decir la típica crisis en busca de aceptación de chicas atractivas que sólo consiguen hacerse ver como objetos. Seguirá ciegamente las órdenes de los que demuestren amarlas, que en su caso, de los que se atrevan a tener sexo con ella. Termina enamorándose de DeGrasso, aunque trató de matarlo dos veces, es una loca bipolar a la que le gusta tener sexo salvaje con quien sea. Toda una sorpresa cuando aparece por primera vez teniendo sexo con dos hombres, de nuevo un gran trabajo de descripción del autor. Como era de esperar, ella encontraría la paz al final, porque al entrar en contacto con DeGrasso uno ya puede darse cuenta de lo que él hará por ella. De lo que cualquier “buen hombre” haría por alguien como ella.
  • Anastasia, la medio hermana de Angelo, enamorada de él. Hace todo lo necesario para ayudarlo, como un amor ciego que guía a la mujer que no hace más que amar a alguien más. Lo que le da cierta originalidad aparte de ser la inocente que se sacrifica por su amado y no hace más que obedecer a su corazón, es el extremo al que es capaz por conseguirlo. Si bien desde un inicio Anastasia utilizaba su atractivo para seducir y aprovecharse de otros hombres para ayudar a su hermano, sorprende la parte en que ella misma planea una orgía para conseguirlo y que de hecho se entrega a dos de los personajes más libidinosos de la historia. El autor describe a ella y a Ségolène como las mujeres más bellas y de atractivo único y puro, y de hecho a las dos las hace participar en relaciones sexuales netamente lujuriosas, ¿les dice algo?
  • Évola, un monje deforme ciegamente devoto a Dios, tanto que de hecho mata y tortura en nombre de la Iglesia. El físico del personaje es algo exótico, no obstante su actitud lo hace otra vez tipificado, pues es el haz de la Iglesia, el que tiene todo secretamente controlado y siempre está a un paso delante de los demás. Llega a hacer cosas increíbles, como armar toda una guerra entre archiducados y volverla a armar luego de haber habido una masacre explícita por el autor.
  • Mustaine, archiduque, creo que es el único personaje que me ha gustado. Es un hombre orgulloso, bélico y dispuesto a cumplir su promesa aunque eso implique que pierda su vida. Por DeGrasso se sumerge en la guerra lleno de una confianza propia de él, con una malicia y terquedad infantil que resultan adecuadas para el personaje. Cualquiera diría que su egoísmo le ganaría en algún momento, pero no lo hace, y eso, en comparación a los otros personajes, es una verdadera sorpresa. Su final es injusto, en mi opinión, al serle prometida la cabeza de Bocanegra y en el momento indicado, verse obligado a dejarlo huir para que posteriormente sea asesinado por Évola. Nunca obtuvo su venganza.
  • Bocanegra, el otro duque que pretende quedarse con los terrenos de Mustaine tras la guerra financiada por la Iglesia. Es un niño al que no paran de traicionarle sus caprichos, no alcanza a tener la intensidad de Mustaine y se lo compadece desde un inicio porque no es más que una pieza que será manipulado por los que tengan mejores juguetes que ofrecer.
  • Darko, el maestre de los brujos, comienza como un viejito indefenso y termina siendo uno de los más malditos. Creo que también muestra cierta originalidad al estar ciego y no portarse tan formalmente como una mente maestra lo haría (como DeGrasso), se muestra más humano e imperfecto, y eso mezclado con su inteligencia y respeto lo vuelve un personaje bastante singular.
  • Kovac, el último que merece ser nombrado, al ser brujo ya sabemos que de entrada será un personaje malo y cruel. Es la mano derecha de Darko, con una autoridad propia de su actitud arrogante, no teme entrar en combate ni a contenerse cuando se trata de tener sexo con Ségolène. Podría ser la encarnación de la perversidad en la novela, aunque para esto le falla su parte intelectual. Sólo se ven acciones de su parte, y lo más sobresaliente de su pensamiento fue el que pensara que estaba teniendo sexo con Anastasia cuando sólo estaba utilizando a Ségolène. Este personaje podría haber dado para más.
El resto de los personajes ya son aún más tipificados, y además secundarios, por lo que no vale la pena mencionarlos.

La temática está clara, de manos católicas a ojos católicos, ya había mencionado la hegemonía de esta religión como absoluta en el libro. También destaca las conspiraciones entre los personajes, porque a pesar de ser cerrado y conservador, se ven las corrupciones de la Iglesia en esa época. En la novela se ven tres bandos, de la Iglesia, la Corpus Carus, y los brujos. Es bueno saber que la Iglesia no ocupó inmediatamente el bando de los “buenos”, porque a pesar de que los brujos son enteramente “pecadores”, al menos hay ciertos giros entre los otros dos. Claro que al final volverán a ser uno solo, “bueno y malos”, pero me pareció adecuada la forma en que los personajes fueron presentados e introducidos.

Patricio Sturlese con su "La Sexta Vía"
En sí, la historia está bien estructurada, repito. Puede llegar a ser algo pesada por su extensión de páginas y giros que aspiraban a ser sorpresivos, pero en general está bien. Recomendaría este libro a aquellos que quieran conocer un poco sobre lo cerrado que era el pensamiento católico en ese entonces, y compararlo con el actual. Si de entrada no eres católico, no te gusta esta religión o de hecho, ninguna religión, sugeriría que tengas una mente paciente para soportar los bombardeos católicos o que directamente, no te molestes en leerlo. La historia en sí no es de mis favoritas, pero he disfrutado de su lectura. Felicito a Sturlese por su esfuerzo y dedicación.

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